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Photshop ¿Ángel o Demonio?
Como estudiante de Mercadotecnia (no confundir con publicidad) es muy común para mi estar en contacto con las campañas visuales que algunas empresas presentan, y en la gran mayoría de las veces la realidad no es suficiente y es donde la belleza se ve extremadamente realzada, es decir un rostro bello, un paisaje hermoso, etc., no son suficientes, y hay que llegar al borde máximo permisible de la perfección, rayar en la armonía visual equivalente a ser un semidiós, y como la perfección simplemente es atípica de la naturaleza humana, se recurren a algunos elementos para mejorar esos detalles y conseguir una imagen que una empresa desea reflejar y es en este caso donde una herramienta tan útil como photoshop le hace la vida menos difícil a las empresas.

Imagen de Tyra Banks Despues y Antes de un retoque con Photoshop
Antes de continuar con el tema, quiero aclarar que mi intención no es satanizar Photoshop, al contrario desde mi punto de vista es un excelente software, pero el uso que algunas personas le dan es como para considerarlos delincuentes, ejemplificando esto; imaginemos que tenemos una pistola cargada con 12 balas, por si sola la pistola no mata gente, no se dispara sola, hace falta de una mano que active el mecanismo al jalar del gatillo y la bala salga disparada, luego entonces photoshop usado de manera responsable es una útil y magnifica herramienta, pero cuando vemos una portada de revista, un anuncio espectacular, una campaña visual de una empresa y vemos a esos humanos tan perfectos, tan únicos, con cuerpos deseados, delgados, sin cicatrices, con piel de porcelana, rostro perfecto, y mil cosas más y luego nos vemos al espejo y observamos como somos tan diferentes a ellos, porque no hay que ser un genio para saber como nos acostumbramos a tales imágenes como “normales” y deseamos a toda costa ser como ellos, muchas veces buscando el camino más rápido para llegar a nuestro acometido.
…y es cuando estamos decididos sin importar el precio a tener un cuerpo en extrema delgadez, o libre de cualquier imperfección que buscamos remedios, cremas mágicas, dietas que ponen en peligro nuestra salud, e incluso incurrimos en desordenes alimenticios.
El ejemplo más contemporáneo que se me ocurre de un acto de irresponsabilidad y poca ética que una empresa puede incurrir es el ocurrido recientemente por Ralph Laurent en su campaña publicitaria con la modelo sueco-francesa Filippa Hamilton de sus jeans Blue Label, no hace falta dar muchos detalles, pues basta con tan solo mirar el resultado final de la foto y sacar conclusiones.


Figura "real" de filippa, aunque no dudemos de un retoque fotografico
La empresa Ralph Laurent emitió una disculpa y declaró lo siguiente:
“Tras investigar este caso, hemos concluido que nosotros mismos somos los responsables de la imagen retocada que ha tenido como resultado esta distorsionada foto del cuerpo de una mujer. Hemos arreglado el problema y tomaremos todas las precauciones para asegurarnos de que nuestra publicidad representa a la firma de forma apropiada”.
Para concluir la modificación y retoque de imagenes debe ocurrir de manera ética y responsable pues son las generaciones más jovenes (e incluso el público en general) las que estan mas predispuestas a la influencia de estas imagenes y en muchas ocasiones con tal de lograr un cuerpo “bello” ocurren tragedias que nunca debieron pasar.
Fuente | ABC
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